La parte contratante de la primera parte…

16 12 2007

Si yo entro en un palomar a las 3 de la mañana ataviado con un barreno en una mano, un mechero en la otra y caso el primero con el segundo no puedo pretender que si el palomar se revuela, quede yo exento de culpa o en su defecto se culpe a otro en mi beneficio.

Al igual ocurre si a un perro se lo pongo fácil; y me voy de vacaciones 15 días dejándole agua y comida en casa suficiente para ese período. El perro morirá de hambre porque el primer día acabará con la despensa asignada en contra de lo que haría un gato, capaz de racionarse el sustento para esos 15 días y guardarse algo para “por si acaso”. La culpa lógicamente no será del cánido y su gula instintiva, sino de aquel que le tutela.

En cualquier caso habiéndose dado ya el error, es posible aprender de él; como también es posible explicarlo y convertirlo en enseñanza o método de alarma para una futura ocasión. Lo que no es viable es evitar el error psicológicamente una vez que se ha desencadenado éste y utlilizar para ello el despiste como la más vulgar de las exenciones.

En resumen, no es viable decir que “yo nunca he dicho lo que acabo de decir”. A fin de cuentas, serviría de explicación tanto como sirve decir que “la parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte”.

Anuncios

Acciones

Information

One response

18 12 2007
elmoi

Los créditos de este magnífico post que refleja la vida cotidiana, van para dunjuselillu. gracias!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: